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Rosario del martes: cómo rezar los 5 misterios dolorosos (guía 2026)

Christ carrying the Cross, a Sorrowful Mystery
El Greco - Christ Carrying the Cross - Google Art Project — El Greco. Public domain, Wikimedia Commons

Respuesta rápida

Los martes, los católicos rezan los misterios dolorosos del rosario: la oración de Jesús en el huerto, la flagelación, la coronación de espinas, Jesús con la cruz a cuestas y la crucifixión. Cada misterio es una decena (un Padre nuestro, diez avemarías y un Gloria) mientras se medita la Pasión de Jesús.

Puntos clave

  • El rosario del martes son los misterios dolorosos, que también se rezan el viernes.
  • Los cinco misterios dolorosos siguen la Pasión de Jesús desde Getsemaní hasta el Calvario.
  • Muchos católicos rezan también los misterios dolorosos los domingos de Cuaresma.
  • Estos misterios son una fuente de fortaleza para quien sufre, está enfermo o está de duelo.

Los martes, los católicos rezan los misterios dolorosos del rosario: la oración de Jesús en el huerto, la flagelación, la coronación de espinas, Jesús con la cruz a cuestas y la crucifixión. Esta guía le acompaña paso a paso a lo largo de todo el rosario del martes, con el texto completo de cada oración y una breve meditación sobre cada misterio de la Pasión de Cristo.

¿Qué misterios se rezan el martes?

Según el calendario que propuso san Juan Pablo II en Rosarium Virginis Mariae (2002), los misterios dolorosos se rezan el martes y el viernes:

Día Misterios
Lunes Gozosos
Martes Dolorosos
Miércoles Gloriosos
Jueves Luminosos
Viernes Dolorosos
Sábado Gozosos
Domingo Gloriosos

Durante la Cuaresma, muchos católicos rezan también los misterios dolorosos los domingos. Es una costumbre popular, no una obligación.

Cómo rezar el rosario del martes, paso a paso

  1. Haga la señal de la cruz y rece el Credo de los Apóstoles con el crucifijo.
  2. Rece el Padre nuestro en la primera cuenta grande.
  3. Rece tres avemarías en las tres cuentas siguientes, por la fe, la esperanza y la caridad.
  4. Rece el Gloria.
  5. Anuncie el primer misterio doloroso y rece el Padre nuestro.
  6. Rece diez avemarías mientras medita el misterio.
  7. Termine la decena con el Gloria y la Oración de Fátima.
  8. Repita lo mismo con el segundo, tercer, cuarto y quinto misterio.
  9. Concluya con la Salve, la oración final y la señal de la cruz.

Las oraciones del rosario

La señal de la cruz

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.

El Credo de los Apóstoles

Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,
nació de santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos,
subió a los cielos
y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos, el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne y la vida eterna.
Amén.

El Padre nuestro

Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
Amén.

El Ave María

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.
Amén.

La Oración de Fátima

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno;
lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
Amén.

Los 5 misterios dolorosos, con meditaciones

1. La oración de Jesús en el huerto

Escritura: Mateo 26,36-46 · Fruto: dolor de los pecados; conformidad con la voluntad de Dios

Después de la Última Cena, Jesús va a Getsemaní con Pedro, Santiago y Juan. Lleno de angustia, ora: «Padre mío, si es posible, que pase lejos de mí este cáliz; pero no se haga como yo quiero, sino como quieres tú» (Mateo 26,39). Sus amigos se quedan dormidos. Presente a Jesús todo lo que le causa temor y pida la gracia de orar como Él: «Hágase tu voluntad».

2. La flagelación del Señor

Escritura: Juan 19,1; Mateo 27,26 · Fruto: pureza; mortificación

Pilato manda azotar a Jesús. El Señor acepta en silencio un terrible sufrimiento físico, por amor a nosotros. Pida la pureza de corazón y de cuerpo, y rece por todos los que sufren violencia, abusos o dolor crónico. Una sus propios dolores y enfermedades a los suyos.

3. La coronación de espinas

Escritura: Mateo 27,27-31 · Fruto: valentía; humildad

Los soldados trenzan una corona de espinas, se la ponen a Jesús en la cabeza, se burlan de Él llamándolo «rey de los judíos» y lo golpean. El verdadero Rey es humillado. Pida valor para permanecer fiel cuando no le comprendan o se burlen de usted por su fe, y pida verse libre del orgullo.

4. Jesús con la cruz a cuestas

Escritura: Lucas 23,26-32; Juan 19,17 · Fruto: paciencia

Debilitado y sangrando, Jesús carga con su cruz hasta el Calvario. Obligan a Simón de Cirene a ayudarle, y las mujeres de Jerusalén lloran por Él. La tradición recuerda que en el camino se encontró con su Madre. Pida paciencia para llevar sus propias cruces de cada día: cuidar de un cónyuge enfermo, la soledad, la preocupación por sus hijos, los límites de la edad. Recuerde que Jesús no nos pide que las llevemos solos.

5. La crucifixión y muerte de nuestro Señor

Escritura: Lucas 23,33-46; Juan 19,25-30 · Fruto: perseverancia; amor a Dios

Jesús es clavado en la cruz entre dos ladrones. Perdona a quienes lo crucifican, promete el paraíso al ladrón arrepentido y entrega a su Madre al discípulo amado: «Aquí tienes a tu madre» (Juan 19,27). Después dice: «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu» (Lucas 23,46), y muere. Agradézcale su amor, pida perdón por sus pecados y rece por la gracia de una santa muerte para usted y para sus seres queridos.

Oraciones finales

La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.
A ti llamamos los desterrados hijos de Eva;
a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos;
y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!
Ruega por nosotros, santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

Oración final

Oremos. Oh Dios, cuyo Hijo unigénito,
con su vida, muerte y resurrección,
nos alcanzó el premio de la vida eterna;
concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios
del santísimo Rosario de la bienaventurada Virgen María,
imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen.
Por el mismo Cristo, nuestro Señor.
Amén.

Rezar los misterios dolorosos cuando usted sufre

La Iglesia enseña que, unido a la Pasión de Cristo, nuestro propio sufrimiento puede adquirir un sentido nuevo (CIC 1521). Por eso tantas personas enfermas, que cuidan de alguien o que están de duelo encuentran consuelo en los misterios dolorosos. Puede ofrecer cada decena por una persona concreta: una por un amigo enfermo, otra por un familiar alejado de Dios, otra por los moribundos, otra por las almas del purgatorio y otra por usted mismo.

Algunas sugerencias prácticas:

  • Rece una decena cada vez si un rosario completo le cansa. Cinco decenas a lo largo del día siguen siendo un rosario completo.
  • Sostenga un crucifijo mientras reza estos misterios; le ayudará a mantener la atención en Jesús.
  • Únalo al viacrucis los viernes, especialmente en Cuaresma. Nuestra guía de las 14 estaciones del viacrucis explica cada una.

El lunes, el rosario vuelve a la alegría del nacimiento de Cristo con los misterios gozosos. Para saber más sobre la participación de la Virgen en la Pasión de su Hijo, vea nuestra oración a la Virgen de los Dolores.

Preguntas frecuentes

¿Qué misterios del rosario se rezan el martes?

Los misterios dolorosos se rezan el martes y el viernes: la oración de Jesús en el huerto, la flagelación, la coronación de espinas, Jesús con la cruz a cuestas y la crucifixión. Este calendario semanal lo propuso san Juan Pablo II en Rosarium Virginis Mariae (2002).

¿Por qué rezar los misterios dolorosos si son tan tristes?

Son dolorosos, pero también son la historia de nuestra salvación. Meditar la Pasión de Cristo nos revela cuánto nos ama Dios y da sentido y fuerza a nuestros propios sufrimientos. Muchas personas enfermas o de duelo encuentran en estos misterios el mayor consuelo.

¿Cuánto dura el rosario del martes?

Un rosario completo de cinco decenas dura entre 15 y 20 minutos. Si le resulta demasiado largo, rece ahora una decena y el resto más tarde a lo largo del día. Rezar despacio y con atención es más importante que terminar rápido.

¿Es mejor rezar los misterios dolorosos el viernes?

El viernes es el día de la muerte de Cristo, así que los misterios dolorosos son especialmente apropiados ese día, y también se asignan al martes para que se recen dos veces por semana. Puede rezarlos cualquier día en que desee unir sus propios sufrimientos a los de Cristo.

Fuentes

  • San Juan Pablo II, carta apostólica Rosarium Virginis Mariae (2002), nn. 22 y 38
  • Catecismo de la Iglesia Católica, 618, 1521, 2708
  • Mateo 26,36-46; 27,26-31; Lucas 23,26-46; Juan 19,1-30

Traducido del inglés. English

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